martes, 28 de julio de 2009

Muere otro niño de la guardería ABC

Ulises Gutiérez
La Jornada

Hermosillo, Son., 28 de julio.
El saldo trágico del incendio de la guardería ABC, ocurrido el pasado 5 de junio en esta capital, aumentó ayer por la mañana, al confirmarse la muerte de Juan Carlos Rascón Holguín, de tres años.

El menor falleció en el hospital Shriners de Sacramento, California, y con su deceso, debido a una complicación pulmonar, ya suman 49 las víctimas fatales del siniestro.

Familiares de Juan Carlos informaron que sus pulmones quedaron muy dañados por la inhalación de humo durante la conflagración que magnificó la inobservancia de medidas elementales de seguridad, y en el inicio de su tratamiento no fue oxigenado adecuadamente.

Además, al pequeño ya se le habían amputado varios dedos de las manos por las graves quemaduras que presentaba en 75 por ciento del cuerpo.

Sus padres, Juan José Rascón y Rosy Holguín, infomaron del deceso en Sacramento; mientras los otros familiares aún desconocen la fecha en que se trasladará el cuerpo del menor a Hermosillo.
Las esperanzas se agotaron en la lucha de Juan Carlos Rascón, pese al tiempo que pasó aferrándose a la vida y al soportar por casi dos meses la hospitalización.

Hace unos días los familiares anunciaron la organización de una comida para reunir fondos y ayudar a los padres del niño, cuya muerte desmiente al titular estatal de Salud, Raymundo López, quien el pasado 29 de junio aseguró que todos los menores internados habían salido de la etapa grave y se encontraban estables, incluso comiendo por vía oral y caminando en los hospitales.

1 comentario:

María Sánchez dijo...

Silencio, guarden silencio
que las madres siempre lloran
por los hijos que se han ido,
espigas que el viento dobla
quien, por dios, podrá decirles
cómo llenar el vacío ?

Silencio, guarden silencio
que se apague todo ruido
para que el sol se despeñe
detrás del monte encendido
y cuando salga la luna
la muerte se habrá dormido.

Silencio, guarden silencio
que mi pueblo esta cautivo
ya no cabalga entre brasas
ni lanza botellas al mar
sus velas ya se han perdido
desgarrando mis suspiros.


Un abrazo para todas las personas que están sufriendo por sus hijos.


María Sánchez