martes, 28 de julio de 2009

Reflexión de Juan Carlos Flores López

Nadie puede negar que en nuestro país se está viviendo una descomposición política y social alarmante, la época del "ni los veo, ni los oigo" del "salinismo" se ha reeditado, la censura, el despotismo, la sin razón y el uso faccioso de los órganos estatales de gobierno aparece como una constante. Cada uno de los Estados que componen el Pacto Federal, rápidamente se convirtieron en los nuevos latifundios de caciques comprometidos con el crimen organizado, disfrazándose de Gobernadores y Presidentes Municipales, alentando y manejando la corrupción que los alimenta y nutre.

Solo bajo este triste panorama uno puede entender los excesos cometidos por los políticos, sus familiares y amigos; solo así podemos entender la generación de criminales cobardes y ruines, sin ningún tipo de código de ética ni moral alguna (aunque parezca mentira, en el pasado había códigos rígidos entre los delincuentes), capaces de robar, lesionar, secuestrar y asesinar sin pensarlo dos veces, por eso su repudio a luchadores sociales que tienen muchísimo más valor, que la totalidad de sus verdugos, así sea un regimiento que sin rubor atraviesa las carreteras y ciudades de nuestro país sin oposición alguna o los aparatos represores de los gobiernos locales y principalemente del gobierno federal.

El desgastado concepto de que el actual gobierno está luchando contra la delincuencia (de forma ineficaz), no es más que un eufemismo y una excelente excusa para olvidar la catástrofe económica que vivimos y que pretenden hacernos creer que vino de fuera, como si uno no supiera que la política actual sigue privilegiando a los que más tienen sobre las mayorías, que es precisamente lo que llevó al mundo a la actual crisis.

Esta clase de políticos ha apostado siempre a la falta de memoria histórica de los mexicanos y a la precaria, cuando no nula, cultura política de los habitantes de este país; recordar que el actual presidente se autonombraba "del empleo" y ver con tristeza que su política neoliberal ha logrado precisamente lo opuesto, su rebase por la izquierda resulto tan fallido, como infructuosa ha sido su lucha frontal contra el narcotráfico, sin una verdadera estrategia integral para hacerlo.

Entre tantas ruinas hay dos que recientemente han abierto heridas profundas: el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Ejercito Mexicano, o mejor dicho los políticos y militares que los han encabezado en muchas administraciones.

Estas Instituciones hace ya mucho tiempo que tienen una actitud soberbia e incongruente, pues por una parte nos hace creer que somos los mexicanos la parte fundamental de sus acciones y por otro nos ignoran y dañan, a veces tan irremediablemente, como a los pequeños muertos y afectados en la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, o a los cientos, si no ya miles de asesinados y violentados por las acciones de quienes supuesta y paradójicamente nos protegen.

Apoyamos la posición que han adoptado los familiares de las víctimas, sabemos y comprendemos muy bien la necesidad de justicia que ellos reclaman, pero también sabemos que la justicia, en su caso, como en el de muchos, brillará por su ausencia, y nuestras autoridades tan previsibles como siempre, apostaran al tiempo para que todo quede enterrado, y ellos, en tres años vuelvan a tener la posibilidad de engañar al número suficiente de mexicanos para volver a tomar el poder por asalto.

Lamentamos vivir en un país con una derecha tan reaccionaria, prepotente, ciega, sorda y peligrosa, un partido dinosáurico que vuelve para enquistarse que apuesta exactamente a lo mismo y una izquierda lamentable que se neutraliza sola y que está muy alejada de representar las ideas e ideales de la gente que piensa y trata de involucrarse en las decisiones de nuestro país, que sigue teniendo como problema central la falta de un desarrollo sustentable y permanente, sumado a los problemas económicos, culturales e intelectuales, que nos caracteriza, pero a eso apuestan los poderes de facto, que usan y abusan del poder y de sus privilegios, y es precisamente en eso en lo que basan su hegemonía.

¿Algún día cambiaran las cosas?, nuestra obligación es seguir luchando para que esto pueda llegar a ser realidad.


Juan Carlos Flores López
Presidente de Hemofilia XXI A.C.

2 comentarios:

Versus dijo...

Los comentarios vertidos por Juan Carlos, además de ser acertado y hasta escalofriantes en el manejo de su datos, pero la verdad está ahí, en las políticas neoliberales que día a día arrunan la poca esperanza que tenemos lo mexicanos de tener justicia. Y esos es lo que quieren los señores seudopolitícos cansar a la sociedad con tanta impunidad y en verdad nuestro méxico, es "el país donde nuna pasa nada," pero como bien lo apunta el sr. juan carlos no hay que perder la esperanza de que éste país salga de la ignorancia a todos los niveles en la que nos encontramos como sociedad.

Elizabeth Hidalgo Herrera dijo...

La realidad es muy triste, los poderosos siguen tratando con desprecio a la gente, que en estricto sentido, debemos ser quienes mandamos, lo abusos son muchos, los agravios más, nuestra realidad es lamentable.